
Yo debería estar hablando a cerca de ciertos temas de mi interés social y no de la enajenación personal que tengo.
Emoción, es una palabra que SE REVISTE SOLA.
Para pensar de cuanto hemos hecho o que haremos no necesitamos pasar el día caminando mientras se oculto el sol.
La ineficacia que tenemos para solucionar nuestro conflicto de emociones, nuestras soluciones mediocres, nuestra soledad grupal, nuestro ambiente inhóspito, nuestra soledad carnal.
Mucha gente se quiere pero al revés, nadie es tan bueno como para decirse a si mismo que se ama de verdad porque prefieren que otros se los digan.
La gente prevé sobre su propia apariencia, creen estar andando entre obstáculos cuando realmente no lo es. La manera en que les apasiona persistir o quedarse en un espacio al cual ya se acostumbraron es preguntar que tan importantes son en la vida de otros.
Nadie quiere ser el ultimo de la fila, todos detestan el ultimo lugar porque es incomodo y a nadie le encanta la idea de perder importancia ante el tumulto.
Esta nota que leí en la mañana a través de un periódico local, me hizo saber que tan importante puede ser persistir en el tiempo, no unos años o unos cuantos años, si no los años suficientes que te hagan valorar de la persona quien fuiste.
No habríamos del porque alardear por lo que obtuvimos o lo que tenemos si no porque lo logramos con nuestras almas y corazones.
La vida pasada no es de muertos si no de cuanto fue que llegaste a conseguir tus sueños por más locos que fueron, no importa si no se cumplieron. Lo importante fue que con el mas verde de tus colores conseguiste una fe del cual nunca te alejaste y te aferraste por ese dichoso personaje que anhelabas ser.
Supremacía personal, eso es.
No hay comentarios:
Publicar un comentario