Cuando terminamos en la calle como un perro sin dueño es muy comun correr en las afueras de la ciudad y buscar quien nos aguarde hasta el prox invierno.
La lluvia incesante cae al borde de tus ojos y descubres que la penunbra ya existe en ti.
Mirate ante ti mismo sobre un charco de agua sucia y cuestionale a la vida si es que realmente fuiste condenado a no ser tu.
Las ideologias suelen confundir mentes pero si te fijas bien en el ser incipiente que eres, tomaras otro tipo de actitudes, cambiando espacio , tiempo y hasta la mas fragil dureza de tu alma .
THE- END
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